miércoles, 25 de julio de 2007

Parte I



La blanca luna asoma inquieta en las altas colinas, bañando y acariciando de manera macilenta cada forma de Arda. Por un momento pareciera que las sombras cobraran vida, obra quizás de un oscuro trato entre éstas y el viento, que junto al brillo de los astros las transforman en ágiles figuras en medio del descampado. Suave e inhóspita cae la lluvia como el juego angelical de pequeñas perlas celestiales en los parajes de la tierra, en el alto cielo, en la bóveda celeste, las estrellas juegan a ser testigos, de los siniestros avatares que se ciernen sobre los primeros hombres que han nacido en el Este.

Desde el vado, una llamada surge como un encanto, almas angustiadas se toman los parajes, un hado de nobleza cubre cada hoja que tiernamente brota en las arenas de la tragedia. ¿Acaso no lo sabía Eru, el Unico, que era testigo de todo cuanto sucedía? ¿No era acaso la sombra que con su poder agotaba el corazón de aquella nueva raza?, pero ¡Oh hombres de los pasos firmes que resuenan en la estepa! ¡Aquellos que aparecen de forma imprevista por los lindes del bosque! ¡Alcen sus estandartes! ¡Vitoreen las coplas de guerra! Ojalá resulten airosos, para que su suerte no se debata en lugares sombríos, más allá de las fronteras de Mandos, donde la vida y la muerte...yacen inciertas para ustedes.
¡Viento gélido de tibias mareas! ¡Sangre de las cimas penumbrosas que bañan las montañas azules! ¡Escuchad como arrulla el bosque!, sus hojas juegan con la brisa nocturna, es el alma de la tierra que resurge cuando las estrellas despiertan. ¡Contempladlas con orgullo! ya que son los pétalos del cielo, ellas también cantan, danzan junto al follaje, vigilan la tierra de Arda en busca de la magia que las hace vivas. ¡Escuchad!, porque los pies de Aquel, corren por la arboleda, su espíritu se eleva...ya que su corazón también canta, entona con el espíritu y lo hará hasta que se consuma, porque el camino que sigue sus huellas, es el destino que ya lo alcanza, como ya ha atrapado a tantos otros, a todos los nacidos bajo la séptima estrella...

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Esta re buena tu página, me gusta como escribes.
Pásala super bien en Paris, descubre muchas cosas nuevas, aprende todo lo que puedas y lo más importante:
"NO TE OLVIDES DE MI REGALO"
Te amo mucho.

Manuel Sáez Kifafi dijo...

quien relata?
interesante muy interesante.............