Ya no me seguirá tu mirada sincera por donde vaya
tampoco lo harán tus oídos cuando recoja mis llaves antes de irme.
No habrá mas juegos inocentes, risas ni mordidas impulsivas.
Ya no estará tu cuerpo junto a mi ventana todas las mañanas
invitándome a verte, oírte o simplemente acariciarte.
No esperarás más mi llegada con tus manos esperanzadas
tratando de asirme a cada instante.
No habrá otra compañía tan incondicional con la cual solloce
ni lamidos, rasguños ni pelos que extrañar...
Te amé mientras besaba la tarde
sin más que tu incondicional mirada
es acaso que ya no arde
tu alma arrebatada?
Bella, jamas pude detenerte
ni en tu andar inocente
ni en tu risa descontrolada
Por qué tengo que perderte
estando tan lejos de tu morada?
Me desangro en tu recuerdo ido
dulce cirro de poleo otoñal
apuñalante en el olvido
desgarradoramente inmortal
Bebe de lo que he vivido
mi sangre es un manantial
que se derrama sin sentido
en éste París infernal.
No debí estar acaso contigo
en ésta despedida fatal?
cuando no tenias el abrigo
de mi voz sin mal.
Aférrate a mi músculo contraído
malsano corazón estival
cederé mi fémur raído
para que puedas danzar conmigo
en está hora final.