martes, 29 de enero de 2008

cuerpo de madre

I

Suelo mirarte un poco

Como si quisiera entenderte

Quizá me gusta quererte

Contemplándote de reojo,

Admirando tus cariños

Que no reparan en cantidades

Hacia todos tus niños

Que deambulan entre todas las edades.

II

No puedo ocultar mi llanto

Cuando me cuentas de tu esfuerzo,

De tus horas de quebranto,

Mientras yo estoy de almuerzo

Con el fruto de tu amor

Te regalo éste escrito,

Como si fuera una flor

Que nunca se ha marchito.

3 comentarios:

David dijo...

Hola mi amigo,

No soy el más indicado para hablar de poesía, probablemente estoy más cercanos a los menos indicados; de cualquier manera, entiendo perfectamente tus versos y los disfruto.

Sólo pasaba a saludar. ¿qué tal si escribes un poco de lo que es tu vida por estos días?

Un abrazo

Anónimo dijo...

Aquella nostalgía que cubren tus palabras, devela que estas en un espacio, parecido a un puerto, observando aquello que siempre te ha conmovido ...eso sólo ocurre, por lo general, para aquellos que están esperando el mejor momento para zarpar...

Quizás me equivoco desde la lejanía...pero no se me ocurrio algo más propicio para comentar tus bellos versos.

Mauricio.

Sandra dijo...

Ates yo también escribía,nunca lo he publicado solo que me da pudor el leer lo de otros o simplememte leer mis relatos.

saludos
Sandra